Según informó The New York Times, altos funcionarios de la Casa Blanca y un grupo de senadores de ambos partidos han estado trabajando, por separado, en sendas propuestas de ley para impulsar una reforma migratoria que resuelva la situación de los 11 millones de indocumentados en el país.
Barack Obama y los demócratas del Senado se opondrán a cualquier medida que no permita a aquellos inmigrantes que consigan un estatus legal convertirse eventualmente en ciudadanos estadounidenses, de acuerdo con las fuentes.
Además, el mandatario propondrá los cambios en una sola ley integral, oponiéndose a la propuesta de varios legisladores republicanos, como el senador Marco Rubio, que piden dividir la legislación en partes más pequeñas que aborden por separado temas como los jóvenes indocumentados o los

















