WASHINGTON. Estados Unidos rechazó ayer "categóricamente" las acusaciones de Venezuela que aseguran que la Administración de Barack Obama sabía de la existencia de un plan para atentar contra el presidente Nicolás Maduro y negó haber obstaculizado a sus funcionarios para asistir a la Asamblea General de la ONU.
"Rechazamos categóricamente las denuncias de la participación del Gobierno de EE.UU. en ningún plan para dañar a funcionarios venezolanos o para desestabilizar el Gobierno venezolano", dijo un portavoz del Departamento de Estado bajo condición de anonimato. EFE

No hay comentarios:
Publicar un comentario