El Cairo. Las fuerzas armadas de Egipto derrocaron ayer al primer presidente democráticamente electo después que cumplió apenas un año en el poder.Fue una caída alimentada por el mismo tipo de revuelta popular que lo llevó en un primer momento al poder como parte de la Primavera Arabe.
Los militares anunciaron que instalarían un gobierno civil temporal para reemplazar al presidente islamista Mohamed Morsi, quien denunció la acción como un “golpe de Estado total” de los generales. También suspendieron la Constitución redactada por los islamistas y llamaron a nuevas elecciones.
Millones de manifestantes adversos a Morsi en ciudades a lo largo y ancho del país estallaron en escenas delirantes de júbilo luego del anuncio televisado del jefe del Ejército. Fuegos artificiales explotaban encima de la multitud en














